Escupiendo el asado

Tuesday, April 24, 2012

La semana Carlos, lado B

El show que brindó Carl Barat la semana pasada fue el mejor recital que vi en toda mi vida. Hasta aquel miércoles 18 de abril de 2012, ese privilegio lo tenía The Breeders en la Trastienda año 2002. Pero lo de Carlos lo superó ampliamente. Muchos de los motivos que me llevan a hacer tal afirmación se pueden encontrar en la crónica que realicé para indieHearts (clic acá). Ahora no voy a redundar en lo mismo, simplemente quiero reflejar algunas sensaciones que me dejó un artista que te desarma por su forma de ser.

Foto: Anita Filipponi

Ese tipo es una de las últimas leyendas vivientes del rock británico y sin embargo anda por la vida como si nada, como si no tuviese conciencia de quien es ni de lo que genera a su alrededor. No es humildad, es inconciencia. Mejor dicho es una mezcla de inconciencia, espontaneidad y principalmente generosidad. Esa misma generosidad que lo llevó a mandarse todo un minirecital sorpresa al final de la proyección gratuita del documental de The Libertines en el BAFICI al aire libre. Esa misma inconciencia que lo tuvo más de una hora parado sobre un escenario solo con su guitarra, prácticamente sin seguridad y a la buena de dios (rogué porque no hubiese ningún Mark David Chapman entre la multitud). Vi a un artista que se siente feliz de ser Carl Barat, y que disfruta hacer lo que hace, siempre que haya gente dispuesta a escucharlo y que el surtido de cervezas nunca se acabe. Comparado con el divismo de otras “estrellas” cuyo legado en la historia de la música será nulo, conocer a un tipo como Carl Barat, tan simple y copado, te shockea para bien. OK, se puede decir que, a su modo, The Libertines ya había transgredido las barreras que separan al artista del público. Ahora sabemos que no se trata de una pose, es un estilo de vida.

Cuando finalizó la proyección de The Libertines: There Are No Innocent Bystanders (mejor documental que vi sobre una banda de rock desde Sex Pistols: The filth and the fury) y emergió la figura de Carl Barat detrás del telón, una pareja madura –visiblemente emocionados luego de ver el film- se me acercó para preguntarme si ese hombre era el director de la película y si por eso la gente se agolpaba sobre el escenario. La cara de incredulidad que pusieron cuando les expliqué que se trataba de uno de los protagonistas del film que acabábamos de ver no me la olvido más. Aun perplejo, el señor me indagó: “Hasta hoy nunca supe quienes eran The Libertines, en el documental me entero que son grandes, que tocaron para un publico masivo en su reunión, y ahora uno de sus líderes esta ahí, haciendo un recital GRATIS, explicamelo!” Bueno, como dijo un amigo en pleno extasis durante el show del 18, esa es la generosidad de Carlos.


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Friday, November 19, 2010

Be Here Now

Passion Pit está en ese momento ascendente que toda banda con destino de éxito global le toca atravesar, ese momento en el que salís de gira casi en pelotas, sin mas armas en la mano que un muy buen disco, buenas críticas, algún sponsor que te banca, pero no mucho mas. Cada recital para estos tipos es una aventura, especialmente en tierras lejanas como las nuestras, donde la difusión de este tipo de música es proporcional a la velocidad del modem de banda ancha que se posea. Toda banda consagrada tuvo que pasar por esta experiencia, y aquellos que fueron testigos de estos "hitos" musicales, hoy pueden golpearse el pecho y decir, por ejemplo, "yo ví a los Strokes, cuando tocaban para 800 personas" o "yo ví a The Kooks cuando no llenaron la trastienda". En esa categoría se puede etiquetar el recital de Passion Pit en Groove.
Groove es un local cuya capacidad habilitada es de 1685 personas, sin embargo esa cifra se vio ampliamente desbordada (en la cola para ingresar se notaba que había muchísima mas gente de la estimada) y esto se convertiría en uno de los puntos negros de la noche: cientos de personas, aún con entradas en la mano, se vieron marginados de ingresar y disfrutar del recital, terrible decepción! la organización del evento cometió un error imperdonable... Pero yo sí pude entrar, así que la crónica sigue.
A pesar de ser anunciado para las 22 horas, el show arrancó a las 00:00 hs del viernes, la espera estuvo matizada por la buena onda del lugar, la música (Strokes, Libertines, Phoenix, Kasabian, parece el playlist de mi ipod!) y la venta indiscrimada de alcohol (por fin pude alcolizarme en un reci internacional!). No exagero si digo que el 50% de los asistentes al evento eran extranjeros, siendo el inglés el idioma predominante en casi todas las conversaciones (mas alguna que otra tonada chilena/colombiana/mexicana). Esta masa extranjerizada fue la que llevó la batuta del entusiasmo desde el comienzo, y fueron contagiando progresivamente al resto. Los Passion Pit no hicieron ninguna puesta en escena majestuosa, apenas contaron con un recio juego de lúces y algo de humo, que no desentonaron para nada con la humilde presencia de los 5 nerds de Massachusetts.
El sonido, a pesar de la buena acústica del lugar, fue algo choto. Se notaban algunos problemas de ecualización, que dificultaba bastante la tarea de individualizar la voz de Michael Angelakos, por momentos tapada por los sintes y el bajo de Jeff Apruzzese, que sumado a un volumen elevadísimo, formaban un combo de confusión tan "pogero" como bailable que la gente acompañó y disfrutó en todo momento. El calor sofocante y asfixiante (fucking asma) fue otro condimento (en este caso picante), ideal para acompañar el summun de la noche, que vino de la mano de los hits "Little Secrets", "The Reeling" y "Sleepyhead" (el tema playstation). Yo me quedo con "Moth´s Wings" y otra que ni idea como se llama y que sospecho que sera un nuevo tema del próximo disco a salir en breve. Apenas pasada la hora de recital llegó el final, nada para reprochar a una banda que solo cuenta con un disco y algún cover por ahí. Mi sensación al final del reci fue la misma que tuve cuando fui a ver a The Breeders (la banda de la diosa Kim Deal), cuando pasen los años voy a poder decir con orgullo de pionero, yo estuve ahi!

El dato de color: minutos antes del comienzo de Passion Pit me eché un cloro con Ivan Noble (en el baño, donde si no!?) quien sorprendido de ser reconocido, me estrecho su mano (que se entienda bien, estrechamos sendas manos libres de la labor en la que estábamos ocupados en ese momento), y me dejó la frase "Passion Pit, alta banda". Luego cada uno se fue a su lugar correspondiente, él a seguir viviendo la vida en llanta desde su sector VIP con aire acondicionado, y yo al humilde sector popular a cagarme de calor.

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Saturday, October 23, 2010

La fiesta interminable

Anoche fue una locura, me duelen todos los huesos del cuerpo, escribo esto y me duelen los hombros, ajjjque dolorrr! Como sea, antes de mencionar mis impresiones de lo que dejó el show de Green Day en el marco del día 8 del Pepsi Music 2010, quiero destacar un par de puntos:
1) Costanera Sur está verdaderamente en el culo del mundo, con sus pros y sus contras: a favor, al estar tan lejos de la civilización, nadie se preocupa por los excesivamente altos decibeles del sonido, pero en el saldo negativo, el trasporte público mas cercano está como a 2 km del predio...
2) El arranque del show de Massacre (banda soporte de Green Day) fue demoledor, el combo "plan b anhelo de satisfaccion" y "la octava maravilla" me mató, pero la verdad es que el resto del recital estuvo de sobra, tampoco le pusieron mucha onda al asunto.
En cuanto a Green Day, bueno, por donde empezar... el trío punk californiano alcanzó la fórmula de la eterna adolescencia, lograron captar nuevas generaciones de teenagers (gracias al renacimiento que significó el American Idiot en 2004) sin defraudar a la viejos seguidores (o sea, todos los que bordeamos los 30 y tenemos el Dookie en algún rincon de nuestra colección de viejos CDs). Entonces, si sumamos la masividad que lograron en los 90, con la masividad de la que gozan en la actualidad, el resultado es una masa uniforme de sub 20s y sub 40s, que juntos habrán redondeado una asistencia de 40.000 personas.
El ambiente estaba dado para que sea una fiesta, casi que Green Day apenas era una excusa para la celebración popular que estaba por desatarse, y Billie Joe Armstrong era el mejor anfitrión que podía tener la velada. Desde el comienzo con 21st Century Breakdown la intensidad se mantuvo alta, y no decayó en ningún momento durante las 3 horas! (sí, digo bién, 3 horitas) que duró el recital.
No quiero detenerme en los detalles demagógicos, en los "archentina, you are te best, much better than brazil" (puras huevadas, unos días atrás Billie dijo exactamente lo contrario estando en Brasil). Ni en los momentos "cómicos" con gags al estilo Benny Hill y parodias a Elvis, y la gente que Billie hizo subir al escenario, y el bloque de covers, boludeces que en su conjunto ocuparon como una hora de recital y que al menos para mi, no suman ni restan. Pero en el aspecto estrictamente musical no hay nada para reprochar, hicieron canciones de todos los discos, sonaron estupendas y practicamente no faltó ningún tema de los que todo el mundo deseaba escuchar (hey! faltó waiting)

En mi termómetro personal, los momentos mas calientes de la noche vinieron de la mano de Burnout, She, y Jesus Of Suburbia, aunque seguro que hay muchos mas (American Idiot también estuvo brutal), en esos momentos el campo se convertia en una batalla campal (valga la redundancia) de supervivencia, donde la música incitaba a cagarse e palos en la mas tribal de las tradiciones del punk rock.

Para terminar, les dejo lo que twiteo Billie Joe en el twitter de Green Day, quién quiera creer...

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Sunday, February 07, 2010

The Cranberries en Argentina: Never Grow Old

The Cranberries fue una banda ícono de los 90, y una de mis preferidas de mi cada vez mas lejana adolescencia. Con el paso del tiempo su popularidad se fue evaporando, sacaron discos interesantísimos (recomiendo el "Wake Up and Smell the Coffee") y se disolvieron en 2003, bajo la tipica excusa de "dedicarnos a nuestros proyectos personales" (poner un parripollo? un maxikiosco?)Independientemente del éxito o fracaso de sus nuevas empresas, y tras casi 7 años de silencio, Dolores O’Riordan, Noel Hogan, Michael Hogan y Fergal Lawler están de regreso con una gira mundial que los trajo por primera vez a la Argentina realizando dos presentaciones en el Luna Park. Yo asistí a la fecha de ayer, sábado 6 de febrero, show que me generó sensaciones bastante contradictorias. En primer lugar, es muy llamativo que el promedio de edad de la gente que asistió al evento rondara los 40... y estamos hablando de un grupo de los 90! bandas ochentosas como Depeche Mode o Pet Shop Boys tienen un público más joven (y acá podria estar hablando largo y tendido sobre este flagelo que significó, particularmente en nuestro país, el revival de los 80, pero ya lo hice en un antiguo post). Y esto no es un dato menor: cuando una banda no renueva su audiencia, no logra captar nuevos fans, practicamente están acabados o condenados al autohomenaje. Obviamente estoy siendo demasiado fatalista pero, al menos en estas latitudes, los Cranberries (a menos que seas hija/sobrina de la gorda del club de fans) es cosa de viejos.
Vegetes al margen, los irlandeses brindaron un repertorio (como era de esperarse) plagado de hits: o sea, casi todo el disco No Need To Argue. Lo que sí me choco un poquito, aunque esto queda a mi criterio personal, fue la inclusión en el setlist de 3 canciones pertenecientes a la carrera solista de Dolores -yo hubiese preferido en su lugar algo del Wake Up And Smell the Coffee, disco del que no hicieron ni una mísera canción!- pero tampoco es para indignarse. No quiero quejarme de la falta de escenografía (4 torres de luces no califican como tal), tampoco de las butacas ni del calor asfixiante de un Luna Park carente de ventilación (y eso que fue una noche de 25ºC). Tampoco pienso decir nada de la voz de Dolores (ok, sí, es colosal, pero eso ya lo sabemos todos). Pero si hay algo que quiero destacar es esa conexión casi intimista que O´Riordan logra entablar con la gente, edificando una comunión natural y espontánea que se retroalimenta canción a canción (aunque podría ahorrase esas largas introducciones antes de cada tema... sí, soy un jodido).

De las 22 canciones interpretadas, el pico mas alto fue con Zombie (obvio). En mi termómetro personal, el
momento mas cautivador de la noche vino de la mano de una sentida interpretación de Dreaming My Dreams (aunque esta versión corresponde al día viernes, pero no encontre una de mejor calidad)

En tanto que para la masa de gerontes, la primera gran emoción llegó con When You're Gone (esta si es de ayer)

Y eso es todo, ahora solo resta esperar a que editen material nuevo, que tenga la fuerza suficiente para captar a nuevas generaciones de oyentes. Y que regresen.

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Friday, July 25, 2008

La mejor musa, y sin faina


Hay algo que de tanto repetirlo cansa, pero seguiré insistiendo: por que carajos siguen usando el teatro Gran Rex para albergar recitales de rock? ok, la acústica es fantástica, hay que admitirlo, pero las butacas son un plomazo, es un atentado al espíritu del rock ¿que es eso de aplaudir sentado, como si se tratara de "Las bodas de Figaro"?, aunque te pares arriba del asiento, la experiencia se empobrece notablemente. Y eso fue un fastidio el pasado miercoles, cuando Muse hizo su presentacion en suelo argentino, pero antes de seguir con las sensaciones del show, un breve análisis. ¿Muse en argentina? ¿como es posible que una banda que apenas tiene un disco editado en el pais (cuando ya van por el quinto) y ningún hit, puedan hacer 2 gran rex? la respuesta se llama internet; es un claro ejemplo de como las discográficas no tienen la menor idea del gusto de la gente, y de como la gente encuentra en internet y en la pirateria su mejor aliado para saciar sus gustos, y de como la popularidad de una banda puede crecer globalmente a través de este medio, y brindar recitales en lugares impensados, a diferencia de otros tiempos pasados, donde el hit radial y el disco de platino eran sinónimo de éxito. Ya no señores, piratería también es éxito, y sino a las pruebas me remito (o alguien podria negar que the libertines, quienes no tienen un solo disco editado en el país, serían capaces de llenar un luna park?)

Muse es un auténtico power-trio, un estilo mezcla Radiohead de la etapa ok computer (especialmente por la similitud entre la voz de Matt Bellamy con la de Yorke), con momentos de hard rock y glam, llegando a tener picos de heavy metal; básicamente es algo inclasificable. Pero lo que sí esta claro es que se trata de 3 genios salidos de quien sabe que conservatorio de música clásica... Bellamy en el piano podría tener el nivel de un Horacio Lavandera, cuando agarra la guitarra, podría ser un Jimmy Hendrix, un Kirk Hammett, o un Diego Mizrahi, y cuando canta... creo que es el mejor cantante que oí en mucho tiempo. Howard en bateria la rompe, otro virtuoso, y Wolstenholme, aún siendo un excelente bajista, quizás termina siendo el "ringo" de la banda ante el talento de sus compañeros. Que se vió en el Gran Rex? algo majestuoso, sinceramente. Como decirlo? Muse es en este momento la mejor banda de estadios que hay en el panorama actual de la música, algo demasiado grande, y eso quedó clarísimo desde la primer canción: meter a Muse en el gran rex es como tratar de introducir un elefante en un frasco de mayonesa, y no exagero.

Top 5: momentos mas calientes
1_ "Time Is Running Out": según mi termómetro personal, la mas cantada y coreada por todo el teatro
2_ "Starlight": momentó cliché de la noche, palmas al ritmo, algún encendedor/celular que se prende y profunda emoción al escuchar "Hold you in my arms/I just wanted to hold you in my arms"
3_ "Hysteria": terrible canción, daba ganas de armar pogo, pero imposible (¿a quién iba a empujar, al tipo que se sentaba adelante mío, filmando lo mas pancho como si estuviera de vacaciones en el calafate? adonde va ir a parar el rock si esto sigue así?)
4_ "New Born": arranque calmado con matt al piano, corte abrupto, guitarra y batería al palo y muchas ganas de empezar a arrojar butacas al escenario.
5_ "Stockholm Syndrome": mi canción favorita de muse, sencillamente arrolladora. This is the last time I'll abandon you/And this is/The last time I'll forget you/I wish I could. Después de escuchar esto mis expectativas estaban colmadas. Y sí, esta canción está dentro de mi top five de la década.

Lo malo
Si este recital se hacía en otro lugar, pongamosle un luna park, sin dudas estaría hablando del mejor show de rock que ví en mi vida.

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Monday, March 10, 2008

Interpol vs la nostalgia

Teatro Gran Rex, sábado 8 de marzo 21:45hs. Sube Interpol al escenario, mis primeras sensaciones: 1) por qué carajos DG producciones no los ubicó en el Luna Park, lugar lógico para una banda como ésta? 2) Las butacas siempre van a atentar contra el rock, no hay vuelta que darle 3) Interpol, junto a White Stripes, Muse, The Strokes y alguna otra mas, son las mejores apariciones del siglo XXI, y son bandas que hay que verlas tocar ahora!

Un día gris, un teatro lleno, un público bastante heterogéneo (menos darks/góticos de lo que yo esperaba), fueron el marco de bienvenida al primer desembarco del post punk del año (y tal vez el único, ojalá me equivoque). Interpol es una banda que me gusta bastante porque, como ya lo habré dicho en alguna oportunidad anterior, lo tiene todo: Paul Banks, un cantante con una voz tan singular como hipnótica, un sonido oscuro y repleto de matices, que logra alcanzar una atmósfera muy particular, en la cual es imposible no dejarse llevar y perderse... quizás lo único “criticable” es que carezcan de el “gran hit” que toda gran banda necesita tener para despegar definitivamente a nivel global (me estoy refiriendo a un “Seven nation army”, un “last nite”, un “mr brightside”, por ejemplo). La gran expectativa era saber si todo esto lo podrían transmitir en un directo, y cual seria la reacción del público (tan acostumbrado a consumir la “industria de la nostalgia”, fenómeno impulsado por las grandes discográficas) ante una banda absolutamente “nueva”. El arranque con “Pionner of the fall” no podría haber sido mas desalentador, dada la absoluta indeferencia de la gente. Por mi parte una duda ya estaba despejada: suenan espectaculares, es casi como escucharlos en un disco, banda sobria y prolija como un reloj suizo. A continuación “Obstacle 1” logra hacer que la gente se levante de sus butacas (menos mal, sino era lo mismo que estar en un cine). Una escenografía bastante austera, una iluminación que por momentos lograba enceguecerme, un cantante que apenas se comunicaba con su publico a pesar de su excelente dominio del español, y una banda que ejecutaba a la perfección un repertorio plagado de canciones del primer disco y del último. La única canción que de verdad logró encender al público fue “Slow hands”, en tanto que “NYC” le puso la piel de gallina a mas de uno. En mi termómetro personal, la versión que hicieron de “Mammoth” me voló la cabeza, en tanto que “Stella was a diver and she was always down” logró emocionarme.

Después de escuchar esas canciones pensé: a Interpol se los compara todo el tiempo con Joy división, The Cure, Echo and the bunnymen... las vacas sagradas de un pasado glorioso, pero vacas viejas al fin. Ahora digo yo, no será momento de faenarlas y recordarlas por lo bueno que hicieron? En serio, pongámosle punto final a esta moda de rescatar constantemente el pasado: es que nadie se pudrió de escuchar siempre el mismo prehistórico hit en las radios? es que todos son felices con “Friday i’m in love”?. Gente, abran la cabeza, en este momento (quizas como ningun otro) están sonando bandas increíbles (muy superiores a las de mis queridos 90s), y me atrevo a aventurar que son incluso mejores a las de 30 años atrás. Pongámosle fin a la industria de la nostalgia! No dejemos que los recuerdos de un pasado brillante opaque un presente notable... y lo digo acá mismo para que quede registrado: Interpol es mejor que The Cure!

Lo mejor:
_Mi amiga Vale, gracias a su infinita bondad no me perdí el recital
_”Mammoth”, que buen tema carajo, que bien que sonó, cuanta pasión le puso Banks a su interpretación vocal.

_ "Rest my Chemistry", sin palabras

Lo peor:
_Mencione lo de las butacas?
_Y que mejor hubiera sido si tocaban en el Luna Park?

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Monday, November 05, 2007

Lo que dejó el Yeah!!

Starsailor: muy poco. Muy poco es lo que pude ver, apenas las tres últimas canciones (perdí demasiado tiempo haciendo la cola para ingresar). Pude apreciar el hit "four to the floor" en versión original y también el remixado (hecho por ellos mismos). Por lo poco que ví, puedo decir que la banda sonó bastante bien, que su cantante es demasiado gordo y que me quedé con ganas de más.

Travis:
unos
salames. Pura demagogia efectísta, me hicieron recordar lo peor del desembarco del rock internacional durante el primer mandato menemista, o sea: camisetas de argentina, palabras en español mal pronunciadas, frases vacias de contenido como "argentina, you are the best place" (guns ´n´ roses, rolling stones, madonna y una largo etc lo hicieron en su momento) o boludeces similares. De toda esa pelotudez destaco la remera del cantante, Francis Healey, que tenia la leyenda "arte, música y dulce de leche"... una pelotudez simpática. Ahora, pasando a lo estrictamente musical, la banda suena muy bien, se saben su rutina de memoria, tienen sus 4 o 5 canciones lindas y el resto, aburren. Para colmo su show fue el mas largo de los tres. A ver, que se entienda bien, a mi travis no me disgusta, escuché todos sus discos, de hecho el ultimo que editaron "the boy with no name" me parece uno de los mejores del año, y en la previa estaba muy entusiasmado con verlos en vivo, pero me desilusionaron. El gran problema con travis es la actitud, todas sus canciones (se sabe) son tristes y melacólicas y los tipos estan ahí felices, cagandose de la risa, como si la canción y el show fueran por caminos diferentes (o sea, Francis, no da cantar "closer" cagandose de la risa, no si al menos sentis algo mientras la interpretás...). Son showman (y de los malos) antes que músicos (que lo son y muy buenos), y eso les resta credibilidad.
Ni rebeldes, ni punks, ni piolas vagos... salames.


The Killers: ellos eran la gran incógnita para mí. Tienen apenas dos discos (el primero "Hot Fuss", de lo mejor de la década) y bastantes copias vendidas en el país (con todo lo que significa comprar un disco hoy, cuando la descarga gratuita se impone por goleada). En vélez el panorama era bastante desolador: un estadio con no mas de 10.000 personas (según mis cálculos), un público totalmente apagado, que no mostró demasiado (por no decir ningún) fervor por las bandas que actuaron hasta ese momento, una temperatura agobiante. Y encima de todo travis mete un show largo y enbolante en el medio...
Pero todo esto dio un vuelco espectacular minutos despues de la medianoche, con la subida de The Killers al escenario. En ese preciso instante, y desde el primer acorde, quedó muy claro por qué son la cabeza del feltival: fue im-pre-sio-nan-te. Pogo desde el primero hasta el último tema, un hit tras otro, pura adrenalina, cero contacto con el público, eso es rock carajo. Y the Killers, a diferencia de Travis, es una banda que visualmente no contagia para nada, su cantante, Brandon Flowers, no tiene ningún carisma, y además no es de esos que les gusta arengar al público todo el tiempo, la única comunicación que mantiene es a través de las canciones. Y estas son "matadoras", y en vivo lo ratifican. La música de the killers es tan bailable como rockera, una especie de rock/dance (un estilo que pega mucho en inglaterra con bandas como The Music, Hard-Fi y Kasabian, aunque los killers son su mejor exponente). El público, para mi sorpresa, coreó casi todas las canciones (especialmente las de "sams town" el ultimo disco), y explotó con "Somebody told me", en ese momento velez fue una caldera. Pogo, mosh, codazos, patadas voladoras, y canciones de puta madre en un recital que apenas superó la hora de duración, y que dejó a todos contentos.
Si algo me dejó en claro el recital de the killers, es que el rock de estadios aún sobrevive, mas allá de los "eternos retornos".

Lo mejor:

_"Somebody told me", la mejor canción de la noche, me aceleró las pulsaciones de un modo preocupante.

_Ronnie Vanucci, el baterista de los killers, demostró que lo suyo es un arte. Un virtuoso.
_the Killers

Lo peor:

_Perderme casi todo el show de starsailor
_Los gordos que se sacan la camiseta y hacen pogo en cueros

_La fan veterana de Travis, que no paraba de empujarme e impregnarme el líquido vaginal que expulsaba de todos los poros de su piel.
_Travis

El dato:

_El impresionante y asombroso parecido físico existente entre el guitarrista de los killers, Dave Keuning, y mi exiliado amigo Manu.

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Monday, September 24, 2007

Soy el león domado

El pasado viernes 21 de septiembre estuve ahí, fui una mas de las 30.000 almas reunidas para presenciar un acontecimiento de esos que dificilmente se vuelvan a repetir: el retorno de la mejor banda de rock en habla hispana de todos los tiempos, Héroes del Silencio.

Las primeras sensaciones que tuve ni bien arrancó el show fueron bastante confusas: el comienzo con "el estanque", seguido de una descafeínada "deshacer el mundo" me dejó un par de certezas. La banda sonaba bien pero tampoco eran el derroche de energía que supieron ser 10 años atrás, en tanto que la gente era pura adrenalína, todos cantábamos todas las canciones, o mejor dicho las gritábamos con la vana intención de equiparar el registro vocal de Enrique Bunbury, inalterable a pesar del paso de los años. Pero éste dato, sumado al volumen no muy alto que salían de los altoparlantes, provocaba que la voz de la muchedumbre se impusiera por sobre el sonido de los héroes, y las primeras quejas del soberano se hicieron escuchar. Bunbury diría al respecto con su impecable tonada aragonesa "pero cómo? que no se escucha? (obteniendo un multitudinario NOOOO como respuesta)... pues, es porque ustedes cantan muy fuerte". Para cuando arrancó el segmento semiacústico, este problema ya estaba mas o menos solucionado. Esta fue la primer parte del show que empecé a disfrutar de verdad, fue un placer escuchar "la herida" o "fuente esperanza" con un sonido tan limpio y cuidado. Precisamente fue durante el acústico cuando se produjo el primer gran momento emotivo del show, con una brillante interpretación de "no mas lágrimas" sorprendentemente coreada por todo el estadio, con pogo incluído. Para ese momento deseaba que el segmento acústico se hiciera eterno: es que definitivamente muchas de sus canciones se disfrutan más en éste formato, y teniendo en cuenta lo poco convincentes que me habían parecido en el arranque... pero... ... lo mejor estaba por venir.La furia de la banda emergió en toda su plenitud con una seguidilla de hits potentes: "nuestros nombres", "entre dos tierras", "maldito duende", "iberia sumergida", "avalancha", etc. Fue algo brutal, en la mitad de iberia sumergida me quedé sin voz, avalancha apenas la pude balbucear, y a muchos les empezaba a suceder lo mismo, el público extasiado necesitaba un descanso. Pero Bunbury, en cambio, seguía como si nada, era puro derroche de energía moviendose de un extremo al otro del escenario, pasarela mediante, cantando con una voz que supera la estatura de su leyenda. Después de un breve descanso, el segundo gran momento de la noche vino de la mano de "la chispa adecuada", situación ideal para estar acompañado de una mujer (asi fuera tu hermana) y besarla apasionadamente.
Y las canciones se sucedían una tras otra, ya se habían superado largamente las 2 horas de recital, el regreso de los heroes parecía ser eterno y la gente no podía mas que estar agradecida, se estaba viviendo una verdadera fiesta. El cierre vino de la mano de la que para mí es una de las mejores, sino la mejor, canción de los Héroes "en brazos de la fiebre", tema cuya letra es poesía absoluta, digna de la pluma del mejor Baudelaire. Que loco era sentir a un estadio entero cantar una frase como "en la piel de una gota/mis alas volvieron rotas/y entre otras cosas/ya no escriben con tinta de luz"... o sea, se imaginan a Jorge Luis Borges en un estadio lleno, recitando desde el escenario alguno de sus mejores poemas para toda una multitud visiblemente emocionada, que además lo acompaña en cada uno de sus versos? Sencillamente impagable.

Si me tengo que quedar con una imagen del regreso de Héroes del Silencio, esta se produjo durante una de las ultimas canciones del show (no estoy seguro si fue en "tesoro") cuando Bunbury caminando lentamente por la pasarela fijaba su mirada en cada uno de los que estaban a escazos metros de él, y claro, yo era uno de ellos, cantando como un desaforado a riesgo de perder la garganta esa misma noche. Cuando me miró a los ojos tuve miedo de decirle algo gay, y que esto se entienda bien (mi heterosexualidad está fuera de toda discusión!), se trata de un groso de verdad, que encima la rompió, realizando el que tal vez sea el mejor recital que ví en mi vida y que difícilmente pueda ser superado... en fin, solo me salió decirle gracias. Gracias... totales.

Lo peor:
_El volumen demasiado bajo al principio
_Los desaforados (entre los que me incluyo) que fuimos a cantar todas y cada una de las canciones, y que no dejamos disfrutar al público mas tranqui
_que a un amigo le afanaron la billetera
_no tener una chica a mi lado en el momento en que sonó la chispa
_la insoportable publicidad del turismo de zaragoza


Lo mejor:
_la escenografía, majestuosa

_que mi amigo recuperó la billetera, aunque sin un peso
_que hayan tocado "bendecida"

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Tuesday, April 03, 2007

Quilmes Rock día 1: Placebo

Del domingo pasado se pueden sacar una serie de conclusiones:
_ Placebo no es una banda para estadios. El Club Ciudad de Bs As les quedó demasiado grande
_ El público de placebo (banda cuya popularidad se disparó en los últimos 3 o 4 años) es un híbrido rarísimo entre darks, emos, punks, gays, etc pero metidos en una licuadora teen, y con mochilas forradas de pines. El resultado es una minitribu de 1,60 metros de estatura promedio que te copa el paravalanchas pero no joden ni hacen pogo “violento”. Yo estuve a no más de 5 metros del vallado, y pude observar casi todo el show sin mayores sobresaltos y con excelente visión (increíble!)
_ Bonsur, la banda soporte, dio la nota tristísima del día; aparte de sonar horribles, el cantante no paraba de mencionar lo afortunados que eran de ser elegidos por Placebo para telonearlos, e instaba a la gente a que cante por el trío británico y solo obtenía el lógico abucheo del soberano. El cover que hicieron de Pixies, “where is my mind?”, sinceramente me provocó vergüenza ajena
_ El recital se retrasó 2 horas y media después de lo pautado, y ya no estoy para aguantar parado 5 horas seguidas por nada (queja de viejo)

Más allá de todo eso, el show de Placebo estuvo lindo, tocaron casi todo el disco “Meds”, lo cual no estuvo nada mal teniendo en cuenta la calidad de su último trabajo, sonaron bastante bien, a excepción de los hits “Special K” y “Every you, every me”, temas en los que se nota cierto hastío/cansancio seguramente por tener la casi obligación de hacerlos. Yo destaco 5 momentos:
_ “Infra-red”: fue la primer canción del recital, y una de mis preferidas del último disco. Sencillamente demoledora
_ “I know”: es un tema del primer disco al que no le di mucha bola en su momento, por lo tanto fue como un descubrimiento. Quizás fue lo mejor del recital
_ “Sleeping With Ghosts”: sera cursi, pero escuchar la frase soulmates never die provoca un nosequé
_ “Twenty years”: ultimo tema del show (creo), y me provocó el segundo y último nosequé

_ “Pure morning”: y esta... no la hicieron! Es como si oasis terminara un show sin tocar wonderwall. Inexplicable.

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Sunday, April 23, 2006

Maniicomioo

21.45hs (Otro) viernes a la noche al pedo. Independiente, con un jugador más, no puede hacerle un gol a los jujeños. Mensaje de Matilde: "con manu vamos a ver a Bochatón, venís?". Dadas las circunstancias no pude decir que no. Bueno, después de todo Bochatón, perdón, los "Peligrosos Gorriones" fue una de mis bandas preferidas de los noventa. Y si a eso le sumamos la nostalgia noventera por la que estoy atravesando, no estaba nada mal hecharle un vistazo a la actualidad musical de un artísta que supo componer temazos como "manicomio gris" y "escafandra" (cualquiera que tenga más de 20 años sabe de lo que estoy hablando). Luego de comprarle un par de entradas a un revendedor (bah, un tipo al que se las dieron de favor, y se hizo el negocio del día vendiendoselás a dos giles) la troupe unquiana en la que estaba inmerso (eramos 3, pero luego se acoplaron 4 más) nos dispusimos a disfrutar de la velada. Antes me encontré a CR, haciendo la cola para entrar, con una marcada expresión de perplejidad en su rostro al verme en ese lugar ("Vos acá? no te tenía con Bochatón..." fueron mas o menos sus palabras). La convocatoria era bastante buena, el grueso de la gente estaba ubicada en unas mesas pedorras, lo que provocaba un ambiente muy ajeno para el rock y el pop que prometía esa noche. De todas maneras mi grupo y yo lo tuvimos que ver de dorapa (no hay mejor ubicación que estar pegado a la barra). Como grupo soporte tocó una bandita punk (cuyo nombre no recuerdo) conformada solamente por minas, de las cuales pocas cosas hay para destacar, entre ellas la remera de Misfits de la bajista, un estribillo pegadizo que decía "haceme el orto por favor!!" y la gorda que tocaba la batería aceptablemente (Matilde supo acotar al respecto "si se trata de mujeres, el rock es como el fútbol: la gorda al arco"). Luego sí, fue el turno de un cada vez más pelado Francisco Bochatón. Su repertorio fue un recorrido extenso por sus discos editados en solitario, cuyos temas van de la rima fácil y pegadiza, a la intrascendencia absoluta, pasando por algún que otro momento de inspiración. Vale decir que esos momentos de inspiración (todo el segmento acústico, "Pastillas celestes" a la cabeza) fueron absolutamente placenteros. Así y todo, los inadaptados de siempre (entre los cuales me encontraba yo) no paraban de pedir con gritos desencajados y cervezales "eh puto, toca peligrosos...". Entonces llegó "manicomio gris" un auténtico himno cuasi grunge de nuestras pampas, momento en el cual me sentí transportado al pasado, y reviví sensaciones y recuerdos casi extintos, como el olor a mierda que emanaba de mi escuela industrial; o la horrible pelada del hijo de puta de Marzullo que no dejaba de cagarme a pedos; y los profesores forros que tuve, que pensaban que iba ser un fracasado por no saberme el principio de Arquímedes; y de mi walkman casio (herramienta de sumersión profunda/burbuja de aislación) de cuyos auriculares se podía escuchar una palabra que me encantaba gritar una y otra vez: "maniicomiooo".
Lástima que Bochatón ya no es el de los noventa...

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Sunday, March 12, 2006

Oasis sushi & Héroes

Debo admitirlo: el recital que oasis brindó el pasado viernes fue más de lo que yo esperaba, a mi juicio, el mejor de todos los que dieron en nuestro país. Para empezar, fue la primera vez en mi vida que veo el Campo Argentino de Polo desbordante de gente, no existía un maldito espacio libre; calculo que había unas 50mil personas. La verdad que no me esperaba semejante nivel de convocatoria con tan poca publicidad del evento. En cuanto a lo estrictamente musical no hay mucho para decir: oasis es una banda que hace lo que tiene que hacer, o sea rock (no esperen alegatos por la paz mundial al estilo Bono). Me sorprendió gratamente que realizaran un repertorio plagado de temas de su último disco, y que a su vez fueran mechando canciones más viejas y algunos lados "b" (impresionante "Acquiesce" uno de los picos más altos de la noche). Ovbiamente los hits obligados estuvieron presentes; "Wonderwall", "Live forever" y "Don´t look back in anger" provocaron el delirio del público. Y punto.
De todos modos, lo más destacado de la tarde noche fue haberme cruzado con mi amigo Manu y descubrir en él una nueva faceta (sin duda se trata de un antes y un después de Bruera): le gusta el sushi!! adonde fueron a para tantos años de militancia izquierdista, tantos litros de locro comunitario y mate cocido con pan!! Jajaja, fuera de joda, haber pedido esa bandeja de sushi fue una excelente idea, un auténtico manjar, una orgía gastronómica (prometo invitar yo para la próxima). También es para destacar la participación de intoxicados como grupo soporte, especialmente por Pity, quién se guardaba las monedas que le arrojaba el público al grito de: "...las monedas de un peso no las devuelvo, ahora las junto y después me hago una flor de fiesta...".
Pero sin dudas, haber finalizado la jornada amaneciendo en "causas y azares" cantando canciones de Héroes del Silencio junto a Manu, ambos totalmente embriagados (en el verdadero y único sentido de dicha palabra) esquivando los vasos de vidrio voladores, es algo que el dinero no puede comprar...

Top 5: momentos sublimes del recital
1_ "Turn up the sun", impresionante apertura coreada por todo el estadio
2_ "Acquiesce", llevó el pogómetro a su punto más alto
3_ "Don´t look back in anger", sin dudas la preferida de la gente a la hora de cantar
4_ "Morning glory", otra que pulverizó el pogómetro
5_ "Champagne supernova", no se por qué pero sentí que la tocaron mejor que nunca

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